“Me siento como una pluma”, dice Bobby en una escena crucial, a partir de la cual la película se hunde como una piedra." (A. O. Scott: The New York Times)
Completamente cierto. Pocas veces he visto una película tan descompensada como esta (me viene a la cabeza “La novena puerta” de Roman Polanski), si bien tiene una primera hora muy buena, donde estás viendo cine de altos vuelos, la historia se va cayendo por momentos hasta hacerse irreconocible. Algo tuvo que pasar durante el rodaje.
No es posible que la misma persona escribiera la primera parte y la segunda. Luego contamos algunas cosillas en el spoiler.
Si James Gray consiguiese encontrar un buen guionista, es probable que estemos ante un buen director de futuro, pero mucho me temo que seguirá escribiendo él mismo y metiendo la pata. Es como exámenes que lees alguna vez que están bastante bien y de pronto aparecen fallos y errores mastodónticos que te fijan la atención y ya no puedes recordar lo bueno anterior.
De los actores el único creíble es Joaquin Phoenix, a pesar de sus kilos de más. Por cierto Robert Duvall, demasiado mayor, creo que ya es hora de que seleccione un poco más lo que puede ser convincente.
spoiler:
Algunas cosas sueltas. ¿Pero que eso de entrar en la policía con más de 40 tacos? ¿Qué es eso de llevar placa, una recortada y participar en misiones de asalto sin serlo? ¿Era necesario que también Joquin Phoenix fuera el primero de la promoción? Claro seguro que con su línea y las drogas que se ha tomado hizo la prueba de resistencia en los tiempos de Fermín Cacho.
La única mafia de la historia no es la rusa, pobrecillos, es la de estos policías de Nueva York, que se sustituyen en el puesto de jefe de forma familiar y reparten puestos y cargos con total impunidad alentando el tráfico de influencias.
Evidentemente la calificación está equilibrada, si hubiera tenido que dejarme llevar sólo por la segunda parte, no aprobaba.