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[•Grabando]
Se le dio mucha caña al Orfanato por considerarla que no aportó nada nuevo, pero lo cierto es que Balagueró tampoco lo ha hecho. Balagueró y Plaza han juntado “28 días después” (Danny Boyle, 2002) y “El proyecto de l a bruja de Blair” (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999) y de esta fusión sale una buena y sufrible “Rec”. Lo cierto es que supera a la película de Danny Boyle, más que nada por el hecho de situar los hechos en cuatro paredes, las de un edificio de Barcelona. Y gracias a esto, la pareja de directores consigue un ambiente de pavor y sobre todo de extrema claustrofobia que crece conforme transcurre la película. Y eso es precisamente, uno de los grandes aciertos de la película. Igual que en “…la Bruja de Blair”, de hecho, manteniendo intacta la forma, sus últimos momentos son de una desesperación y nerviosismo extremo.
Balagueró no juega con los sustos, es más, los sabes, los conoces a la perfección y sabiéndolo, nos lleva por otro derrotero. Dice: tú lo sabes, yo sé que lo sabes, pues como lo sabes, aquí lo tienes. Y lo lanza, y tú lo sabes, y aún así, te agarras a la butaca y dices ¡joder! Pero lo lanza cuando el clímax es ya de por sí asfixiante.
Hoy en día es difícil que nos acojonen zombis, ese fue el mayor problema de Boyle. Y por eso, a pesar del flojo final que le dio en su día a la cinta, decidió prescindir de tanto tomate y dar un carácter más serio al guión. Reinventó junto con Garland, un género denostado y maltrecho. Balagueró y Plaza, cogiendo la esencia, ganan porque su final es mucho mejor y porque añaden la angustiosa y terrorífica idea del encarcelamiento.
Manuela Velasco está genial. Pensareis que estoy de guasa. Pues no, lo digo de verdad. Velasco ha clavado a una multitud insufrible y desgraciadamente en proceso de multiplicación que proliferan por nuestras pantallas pequeñas.
Chago77 
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