|
Nada que objetar, todo que admirar
Si por algo merecía pasar a la historia Aladdín no es por su soberbia animación, ni por su endiablado ritmo, ni por su sanísimo entretenimiento (cuando pienso que sólo Pixar se preocupa por seguir la estela de los filmes clásicos de Disney, se me revuelve el estómago. Pobre "generación Shrek"). Lo que realmente destaca en la película es el estilo de ssu guionistas, los inefables Ted Elliott y Terry Rossio, que igual te hacen una maravilla, como aquí o Piratas del Caribe 1, o te hacen un esperpento, como en Piratas del Caribe 2. Gracias a Dios, para esta película la cosa salió perfecta. De todas las cintas magistrales de disney de los 90, Aladdín es probablemente la más divertida y frenética, pero es que además rebosa buen gusto por los cuatro costados. ¿Qué más se puede pedir?
Lo mejor: La maravillosa música de Alan Menken y el sentido del humor y del espectáculo del guión (ver toda la secuencia de la Cueva de las Maravillas), que además se permite obsequiarnos con una historia de amor más emocionante que muchas con personajes de carne y hueso (ver la escena en que Aladdín muestra su casa a Yasmín).
Lo peor: Nada
Sibila de Delfos 
|