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ROMPIENDO TABÚES… PERO SIN GRACIA
Considerándome un fanático casi incondicional del gran director neoyorquino, tengo el deber moral de reconocer que no es ésta una de sus películas más brillantes, sino todo lo contrario; se trata de una cinta débil y regulera. A pesar de causar algo de gracia en alguno de sus pasajes, las disparatadas tramas que lo componen y la ausencia casi total de chispa hacen que, al final, termine siendo un film algo mediocre.
Por primera vez Woody me decepciona, demostrando que es humano.
Recuerdo haber visto fragmentos de esta peli hace unos diez o doce años, cuando no sabía nada de sexo, sino tan sólo que se trataba de un misterio próximo a ser descubierto. Por aquel entonces, además de despertar en mí una insaciable curiosidad, los segmentos que vi me hicieron reír muchísimo. Pero creo que el hecho de que no me cause tanta gracia ahora que la revisiono no tiene que ver con el devenir del desarrollo sexual de cada uno, sino, en mi caso, por haber admirado otras obras magistrales de Woody Allen, a lado de las cuales la presente cinta se queda corta en ingenio y originalidad.
Ahora me da por preguntarme qué clase de chiflo debió fumarse el gran Woody antes de componer este delirante guión. El libreto no es malo, desde luego (creo que Allen no podría escribir un guión malo ni queriendo), pero las libertades artísticas que el cineasta se toma resultan incomprensibles y faltas de sentido para el espectador.
Woody Allen divide su film en seis mini tramas bien diferenciadas, de las cuales sobresalen, en mi opinión, la primera y la última. La del bufón que quiere poseer a la reina es divertida por el vocabulario cortesano que se usa a pesar de las picantes situaciones, y la del organismo humano preparándose para la relación sexual porque es genial desde el punto de vista expresivo, uno de esos conejos que Allen suele sacar de su inagotable chistera.
El resto, lamentablemente, carece del sentido del entretenimiento que necesita, y Woody Allen parece más predispuesto a romper tabúes (lo cual tiene su mérito), que a lograr cierta comunicación con el espectador. Respeto por completo esta forma de hacer cine, pero también la critico porque, en este caso, me aburrió y no logró satisfacerme.
De todos modos, mi predilección por el neoyorquino me lleva a tomármelo como un bajón de brazos sólo esporádico, un relax en su forma de hacer cine, y un experimento dentro de su dilatada carrera.
Irregular y endeble film del maestro Woody Allen. Algo gracioso en algunos pasajes, pero de dudosa calidad durante la mayor parte del metraje, que no es muy largo.
No importa, crack: se te perdona.
LO MEJOR: Las dos secuencias referidas, y algunos pasajes del guión.
LO PEOR: La aparición de Burt Reynolds, y lo poco graciosos de algunos gags. También la floja consistencia de algunas de las mini tramas.
LEANDRO PINTO 
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