Lo absolutamente maravilloso de esta película es el correcto retrato de una familia: la película casi fragmentada muestra cómo cada integrante de una misma familia que sólo se reune para la cena, vive una vida solitaria con sus propios problemas, y apenas logra ver lo que sucede en el plato del de al lado.
Kurosawa hace un correcto uso del ritmo y de los tiempos para observar y presentarnos a cada uno sin ir al estereotipo ni caer en lo trillado. Absolutamente recomendable.
spoiler:
La película es muy buena, pero si quieren que sean mejor, no terminen de verla. No es que tenga un mal final, solo que lo más importante ya se expresa antes de que termine.