El guión de la película es la falta de guión, se nos muestran aleatoriamente sucesos del día a día en Irak grabados cámara en mano en pos de la búsqueda de un estilo realista y cercano al documental, incluyendo conversaciones vía internet, videos de youtube, etcétera; el problema es la falta de credibilidad de los personajes, en especial la de los culpables de la violación y asesinato de la familia irakí, que están interpretados por actores de dudosa calidad; el rescurso del uso indiscriminado de la melodía de Barry Lyndon (el "Sarabande" de Haendel) y ciertos monólogos de algún personaje consiguen el efecto contrario al que estaban destinados, en vez de hacer trascender a la película, la ralentizan y la hacen decaer en interés. En resumidas cuentas, merece la pena verla como anexo suplementario a "Leones por Corderos" con la que actualmente comparte cartel, pero también se debe decir que ofrece mucho menos de lo que promete.
spoiler:
Cuando al final de la cinta, notas cierto escalofrío viendo las fotos reales de la guerra (en especial la de la niña muerta) que no habías sentido ni remotamente durante el resto del metraje, te das cuenta que algo ha fallado en la película.