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Flipante.
Hace un par de semanitas me compré ésta película, que ví en rebajas y no me lo pensé dos veces. No sabía muy bien con lo que iba a encontrarme, pero había visto otro trabajo del director, "Cypher", que me gustó bastante. Ésta que nos ocupa, sin embargo, la supera con creces.
Es increíble cómo en un espacio tan pequeño puedan crearse tantas emociones. Consigue que te identifiques con los personajes, temiendo por su vida, pero también siendo consciente que cualquiera de ellos puede estar detrás de todo el tinglado. Un tinglado que, por cierto, resulta fascinante. Las trampas que aguardan a cada puerta no sólo consiguen ponerte el corazón a 100 por hora, sino que son una metáfora de la vida enormemente sutil. Vivimos enjaulados, en busca de una salida, emprendemos un camino tortuoso y lleno de obstáculos para alcanzar un destino incierto, una luz que nos puede aguardar cualquier cosa. Incluso algunos no quieren salir de esa celda, pues a la salida no les espera nadie ni nada.
Aún sin el elemento filosófico (aunque esté bien presente) la película apasiona por sí sola, intrigándote y desesperándote en ese microcosmos de los cubos. La película derrocha originalidad y talento por sus cuatro costados (nunca mejor dicho). Es admirable ver cómo alguien logra hacer películas tan buenas como ésta con un escenario tan limitado y apenas 6 actores. Película intrigante (tensión a tope, en serio), originalísima, filosófica y conmovedora. Lo dicho, flipante.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Es posible que tras identificarnos tanto con los personajes, no nos guste esa brutal muerte de la chica, pero forma parte de la metáfora de la película. La última escena es sencillamente brillante e inmensa.
Cinematic 
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