Un joven americano conoce a una chica francesa en un viaje casual en tren. Tras conocerse y congeniar, deciden compartir su primer y último día juntos.
El argumento es tan simple y sencillo que logra conectar y llegar a la gente. Narra el principio y el final de una relación quizá imposible, destinada al fracaso pero que no por ello deja de ser mágica y tal vez única. La primera cita de Jesse y Celine nos lleva a un paseo por una mezcla de culturas e ideas que fluyen pero que se compenetran a la perfección.
La cinta se muestra totalmente acaparada por los dos protagonistas, que comparten experiencias, charlas trascendentales, arte, cultura y mucha filosofía moderna de esa que tanto le gusta a Linklater, siempre dejando su pincelada sobre los problemas de la juventud actual y de la sociedad moderna capitalista en general. En mi modesta opinión es todo un homenaje al buen gusto.
A pesar de tratarse de algo más de hora y media sobre dos personas y con dos actores solamente no se hace aburrida, al contrario, pasa volando. Ayuda la buena actuación de los actores, en especial la de Julie Delpy, que llena la pantalla con su presencia y su enamoradora sonrisa. El romanticismo no empalaga ni cae en tópicos ni clichés, tiene escenas con encanto y una fotografía espectacular, que muestra una Viena cautivadora, escenario ideal para esta película.
spoiler:
Por último felicitar a Dragondave, primero por su crítica y segundo por su relación con María. ¿Quién no ha vivido una relación parecida a ésta o a la de la película? Historias así demuestran que todo es posible en esta vida.