Al contemplar las primeras imágenes de "Yo soy la Juani" uno no puede dejar de sorprenderse y agradecer al DIOS Bigas Luna la realización de una película que marcará una época, revolucionaria desde el primer al último fotograma (algo que puede apreciarse en el hecho de que los títulos de crédito no aparezcan al final sino al principio, junto al videoclip de un prestigioso artista probablemente sin un euro en los bolsillos y al que seguramente mueva el amor al arte).
Pasada la sorpresa inicial nos damos cuenta de que lo que estamos viendo va más allá de la simple transgresión, quedando así una obra atemporal que sobrevivirá al paso de los siglos sin perturbarse lo más mínimo. ¿Quién es incapaz de emocionarse y dejar que una lágrima furtiva recorra su sonrosada mejilla contemplando al padre de la Juani perdiendo la cabeza, o al sin par Jonah calzándose a una rubia delante de nuestra desdichada heroína?
Dani Martín merece párrafo aparte. A todos sin excepción nos haría ilusión un hijo suyo, o en su defecto que se pareciese al Jonah, que tiene los mejores coches y se pasa por la piedra a las mejores pibas neng.
¿Por qué un 1 y no un 10?
spoiler:
Me siento estafado, indignado, profundamente enojado ante el hecho de que finalmente la Juani no pueda cumplir su sueño de ser actriz (al contrario que su amiga, que enseguida cumple sus aspiraciones vitales de ponerse tetas no sin atravesar antes un angustioso preoperatorio); y por si esto no fuera suficiente separada de su macho. Cabe esperar que la secuela dé buena cuenta del talento que tiene para la interpretación, y esperemos por el bien de la humanidad que vuelva con er Jonah y pueda parir muchos niños.
De todas formas, señor Bigas, quiero mi puto dinero.