Casi dos horas de carcajadas, buen rollito y extraordinarias interpretaciones. "El gran Lebowski" podría definirse con la frase anterior pero es más, mucho más:
- Es una historia de perdedores entrañables, de seres cuyo único patrimonio es su presente.
- Es un indirecto homenaje a la ingenuidad de los buenos corazones frente a la tiranía del poder del dinero.
- Es una apabullante lección de interpretación a todos los niveles y en todos y cada uno de los personajes.
- Es un buen ejemplo de cómo sacar el máximo partido a una voz en off.
- Es una excelente demostración de los infinitos caminos de la comedia inteligente, desde el surrealismo al histrionismo, siempre a través de unos geniales diálogos.
- Es una narración de la magnífica sencillez de vivir la vida sin complejos.
Es, en definitiva, una experiencia que nadie debería perderse.
spoiler:
Para la posteridad:
- "¡Hey, yo conozco a ese tío! ¡Es un nihilista!"
- "Esa alfombra daba ambiente a la habitación."