Veinticinco años después, sus imágenes y su música siguen ejerciendo la misma fascinación del primer día. Acabo de revisitarla por quinta o sexta vez y no he percibido ni un solo bache, ni un pequeño amago de decepción. Es hipnótica, extraña, tan adelantada a su tiempo que todavía no ha nacido quien pueda alcanzarla.
spoiler:
La muerte de Rutger Hauer bajo la lluvia me sigue poniendo los mismísimos en la garganta. Es, sin duda, una de las escenas memorables en la historia del cine. Así moriremos todos, con nuestros recuerdos convertidos en lágrimas barridas por la lluvia...