|
El arte de contar
La vida es compleja, y la dualidad una de sus formas más persistentes. El films se centra de esta manera en el horror y la belleza a un mismo tiempo. La segunda guerra mundial, el ghetto de Varsovia, el exterminio de los judíos, la conspiración y lo excelso de la música ejecuta por un pianista virtuoso. Una escena podría definir el tono de esta película de Polanski: el protagonista, escondido en un apartamento, moviendo sus dedos en el aire por encima de la teclas de un piano, para no hacer ruido y ser descubierto, imaginando su sonido. La historia no se fija en la guerra de lleno, ametralladoras, trincheras y hombres cayendo en el campo de batalla, pero se la puede imaginar, como en un cuadro, cada pincelada va definiendo el paisaje total. Los rusos, aliados, salvan a Polonia de la ocupación alemana. La guerra empieza con la película y termina con ella, comprimiendo así una cronología que es clara y comprensible. La crueldad sin motivos está a la vista, pero también la ganas de vivir a toda costa y el arte que siempre salva, en este caso la música que es capaz de amansar a las fieras. Es un cótel exquisito pero fuerte de digerir. Un films logrado, bien contado, desde un peculiar punto de vista y que vale la pena ver.
svir 
|