Pues si, porque "Tres reyes" no es en absoluto una obra original, si no que más bien me atrevería a catalogarla de remake camuflado de la sagrada obra maestra del gamberrismo bélico llamada "Los violentos de Kelly", en que el bueno de Clint Eastwood con su pelotón de rufianes y algún que otro tanquista psicópata decidían rebelarse contra un capitán que les dejaba sin gachís y emprender una aventura para desvalijar un banco del oro custodiado por los alemanes.
Amigo lector, cambia alemanes por la guardia republicana de Sadam, banco por búnker, gachís por periodistas metomentodos y abuelos franceses buscando a De Gaulle por civiles iraquíes torturados y tendrás "Tres reyes". Aún así... pues que queréis que os diga, mola y tiene estilo propio suficiente como para justificar su existencia de sobras, con momentos estelares como el expuesto por la cita que acompaña el final de ésta crítica.
Como su progenitora, es gamberra si bien no alcanza ni de lejos las cotas de acidez y mala leche de aquella, substituídas esta vez más bien por momentos de denuncia y cierto malestar por el comportamiento de los soldados durante una guerra. Los chicos de Clooney al fin y al cabo demuestran ser más caritativos que los de Clint, pero los de Kelly siempre serán legendarios.
"¡Que viene Sadam!¡Que está muy cabreado!¡Que dice que va a mataros a todos!"
spoiler:
A destacar con la cita de que viene Sadam, la desquiciante escena de conducción de limusinas (Lexus, por supuesto) con ese "If you believe me now..." de fondo y los árabes del asiento trasero riendo cuando ponen una música más acorde a sus gustos. Lo de los retratos de Sadam en mil y una absurdas poses en las paredes de los búnkers también tiene su gracia.