spoiler:
Si, cuando el revisor se acerca a James Stewart y le dice que al fin y al cabo el fue el hombre que mató a Liberty Valance o algo similar, entonces, en ese preciso momento, lloro.
Lloro porque se que a veces una mentira es más necesaria que una verdad, lloro por una vieja casa abandonada en el desierto con una habitación que nunca se terminará, lloro porque sé lo que pesan en el alma los te quieros nunca dichos, lloro porque puedo leer en los ojos de un hombre que sabe que su tiempo ya ha pasado, lloro porque se que, a veces, el mayor heroismo es ocultar lo que sabes, lloro porque un viejo desaseado en una carreta sea tu mejor amigo, lloro por una flor de cactus llamada Tom Doniphon.
Lloro, sí, lloro.