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El tiempo corre, los caballos también...
Cuando el ex-convicto Johnny Clay (Sterling Hayden) anuncia que tiene un plan para cometer un atraco perfecto, todo el mundo quiere participar. Especialmente sabiendo que el plan es hacerse con dos millones de dólares en un robo en las oficinas del hipódromo en el cual "nadie sufrirá daño". Pero a pesar de toda su previsión, Clay y sus hombres han descuidado una cosa: Sherry Peatty (Marie Windsor), una mujer hambrienta de dinero y traicionera que planea dar su propio pelotazo financiero...
Atraco perfecto es sin lugar a dudas una de las mejores películas criminalistas de todos los tiempos, y una de las obras cumbre dentro de la filmografía del alabado Kubrick. La historia contada por medio de continuos flashbacks, que consiguen sumergir al espectador de lleno en el conflicto dramático, nos narra la planificación, y posterior ejecución de uno de los atracos mejor llevados del celuloide; el asalto a un conocido hipódromo de carreras a manos de Johnny Clay y sus secuaces, sorprende en este aspecto, la naturalidad con la que se nos presenta a los atracadores, un grupo de hombres aparentemente normales, con vidas propias, pero con un problema común, la necesidad de una fuerte suma de dinero: ya sea el policía corrupto, deudor de un préstamo, George, un desgraciado que necesita saciar los caprichos de su pareja, una mujer cínica y calculadora, Johnny, un expresidiario que pretende empezar una vida nueva, tras cumplir una pena de cinco años de cárcel… La cinta apela en todo momento a una justicia natural, señalando la incapacidad de la fuerzas del orden para adelantarse a los movimientos de los criminales, es decir, el destino trágico de los protagonistas viene dado por la propia casualidad de las cosas, quedando patente al final de la trama.
La dirección de Kubrick resulta portentosa, no solo en el manejo del tempo real de la historia, sino también en el sabio uso de la cámara, con sucesiones rápidas que aportan un ritmo frenético en los momentos oportunos, ensalzados, eso si, por una fastuosa fotografía, que logra generar un ambiente turbio, propio del mejor cine negro. El reparto del film cuaja un excelente trabajo: Sterling Hayden, interpreta en esta ocasión a un criminal inteligente, frío, incapaz de dejar algún cabo suelto antes del golpe, Coleen Gray, tampoco se queda corto, llevando a cabo un estupendo papel y Elisha Cook, envenena a las mil maravillas la esencia del film, en su personaje de mujer fatal. La excelente banda sonora refuerza perfectamente la tensión del título, combinando exquisitas partituras de viento, metal.
En definidas cuentas Atraco perfecto es un magistral film negro, que mejora a la mítica “Jungla del asfalto”, con la que comparte unas formas bastante parecidas y un relato movido entre la corrupción, la dualidad y el deseo de obtener una vida mejor gracias al preciado color verde del dólar.
Demetrio Rudin 
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