La primera compañía que empezó a hacer temblar al imperio Disney fue Dreamworks, creada por Spielberg, que desarrolló la historia de un ogro gordo, guarro, solitario y huraño que no quiere saber nada de nadie, al que pronto se le llena su ciénaga de personajes de cuentos infantiles. Su nombre, Shrek, difícilmente pronunciable al principio, pero familiar tras el estreno de la segunda parte de sus estupendas aventuras.
El enorme éxito de aquella, que arrebató merecidamente el oscar de animación a 'Monstruos S.A.', el peldaño más bajo realizado por Pixar, provocó que los productores se plantearan que tenían entre manos un auténtico ogro de los huevos (con perdón) de oro, de manera que tenía que llegar 'Shrek 2', y ya se han anunciado dos entregas más.
spoiler:
La película, como su predecesora, desprende enorme inteligencia, gracia y encanto, pero se pierde el efecto sorpresa que causó la todavía mejor primera parte. A pesar de ello, la aparición de El Gato con botas, con el acento andaluz de Antonio Banderas, supone uno de los mayores hallazgos de la película.
Shrek 2 está plagada de momentos hilarantes como la aparición del ogro y Fiona en el palacio de los suegros, el viaje que da el locuaz asno a sus acompañantes o cualquiera de las intervenciones del Gato con botas, especialmente en la media hora final en el castillo, de manera que es absolutamente recomendable para niños, y más todavía para sus acompañantes adultos.