2006 fue un año bastante fructífero en el mercado del cine. Martin Scorsese ganó por fin su ansiado Óscar con "Infiltrados", Almodóvar y Penélope Cruz debutaban con "Volver", Helen Mirren encarnaba a una inolvidable Reina, el cine alemán nos regalaba una excelente película de política y suspense llamada "La vida de los otros", Clint Eastwood rodaba una obra maestra ("Cartas desde Iwo Jima"), "El laberinto del fauno" logró mezclar política y fantasía sin caer en el mal gusto y descubríamos una pequeña pero no por ello poco importante joya. Se trataba de "Pequeña Miss Sunshine", una película que me gustaría recomendar a todo el mundo, pero especialmente a aquellas personas que se encuentren con baches en la vida y que crean que todo se les viene abajo. La esperanza es lo último que se pierde.
Y a "Pequeña Miss Sunshine" si algo no le falta es esperanza. Aparte de ser una película muy cómica, es un canto a la vida, un realista y a veces injusto relato de la realidad tal y como es. Y a pesar de ello, su optimismo y ganas de alegría la convierten en una cinta entrañable y magnífica.
Su excelente guión es, a mi gusto, el plato fuerte del filme. Donde a primera vista podemos hallar un chiste divertido, descubrimos que hay una profunda reflexión sobre la injusticia del mundo en nuestra sociedad, donde los que más problemas tienen son los que menos oportunidades tienen. Los gags son, por ello, muy buenos. Tiene gotas de humor ácido (la escena más representativa es la de la huída del hospital) y fases realmente sorprendentes y divertidísimas (el baile de Olive). Al acabar la proyección tendremos una sonrisa con lágrimas en los ojos. Su final es dramático (¡y aquí no ocurren "milagros" tipo "Notting Hill"!) pero muy optimista, razón que hace que "Pequeña Miss Sunshine" sea una delicia.
(Continúa en spoiler por falta de espacio. No relevo datos de la trama).
spoiler:
Es obligatorio hablar del conseguidísimo reparto. Greg Kinnear interpreta a un fracasado comerialmente que se esfuerza con nulos resultados en sacar adelante a su familia. Toni Collette (magnífica) interpreta a Sheryl, la madre; un complejísimo papel del que sale airosa y con nota. Unos desconocidos Paul Dano y Abigail Breslin interpretan a los hijos: el primero, un adolescente mudo admirador de Nietzsche que se ha propuesto conseguir la carrera de piloto, y ella una niña bastante fea pero con un corazón de oro (¡qué es lo que importa!). Steve Carell interpreta al tío, que ha estado a punto de suicidarse tras un desengaño amoroso, y el oscarizado Alan Arkin interpreta al abuelo, un drogadicto de 70 años obsesionado por el sexo y las chicas. Todos ellos clavan sus personajes, y nos dan un ejemplo de lo complicadas que son las familias en una sociedad donde la economía no está por igual.
Su banda sonora es una belleza, con un precioso y sencillo tema melódico compuesto por Mychael Danna y que suena a lo largo de la cinta, y con canciones de diferentes grupos y cantantes, donde destaca el tema "Superfreak" y la canción "How it ends" de DeVotchKa.
Respecto a su duración, es perfecta. No sobra ni falta nada.
"Pequeña Miss Sunshine" es una joya del cine contemporáneo. Un producto destinado a causar alegría y tristeza a la vez en los espectadores, que saldrán fascinados del cine. Una película estupenda, un entretenimiento garantizado y un ejemplo de lo que puede hacerse sin mucho dinero. Imprescindible.
Nota= 9.8