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Remy, París, y una historia Inolvidable
Empezaré por afirmar, sin dudar, que Ratatouille es la mejor película de animación que he visto hasta el momento, y una de las más emocionantes que he apreciado en una sala de cine.
Confieso haber botado lágrimas al final de la proyección, no por una escena melodramática, o imagen especifica, sino por esa nostalgia y alegría de que el cine me ofrezca semejantes bellezas visuales llenas de emotividad; simples, aleccionadoras, y perdurables.
Y mientras otros espectadores aplaudían, en mi mente sonaba y sigue presente hasta ahora (una semana después) la canción ¨Le festin¨ compuesta por Michael Giacchino y cantada por Camille, que realza ese final tan hermoso de la película y, sencillamente, ornamenta todo el recuerdo que poseo de Remy, de cada personaje, y en general, de aquella proyección.
Hay quienes le piden a este tipo de películas, mayor complejidad, ¨originalidad¨, o ser más consecuente con el público al cual supuestamente va dirigida, pero... ¿no es más valioso que una película pueda mirarse tanto desde los ojos de un niño, de un adolescente, o un adulto, aún con lecturas distintas, pero con una satisfacción similar?. Qué estupendo es que un film pueda ser tan valioso para cualquier edad, así sea en los niños como una celebración a sencillez, al juego, al humor; o en los adultos, como una exaltación de la humildad, perseverancia, y el merecimiento...
La película tiene un mensaje universal, y personajes tan ricos e inesperadamente importantes, que se combinan con esa animación de enorme calidad y detalle, así como con una banda sonora precisa, que incita a soñar, que acompaña a Remy y me permite recordar que el cine es maravilloso, una combinación de palabras, historias simples, imagenes eternas, música con melodías llenas de nostalgia.
Paris nunca fue tan hermoso, quizá, pero es la primera película que logra hacerme soñar a través de los ojos de un ser tan humilde, y enamorarme de una ciudad asi como de la capacidad humana para adquirir inspiración y ser libre.
Ese romanticismo que emana Ratatouille, aun hoy lo tengo tan presente, como un niño, agradecido por el espectáculo del cine.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Las escenas en donde Remy aprecia la ciudad de París son de lo más bello y romántico que he visto en una sala de cine.
El mensaje de Ego al final del film es notable, y el humor presente en la película es Universal, sin americanadas ni toques grotescos presentes en, por ejemplo, Shrek.
Gromit De Niro 
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