Nuestro buen Dr. Terrence Howard intenta durante toda la operación sacarle el corazón a Hayden Christiansen sin que se encienda la bombillita de este, como en el mítico juego de mesa que muchos disfrutamos en nuestra infancia, pero claro, que pasa cuando falla la anestesia? Que la nariz de Hayden no para de encenderse en toda la película y la nuestra tampoco, pero del sonrojo que produce este pseudo culebrón médico digno de telahinco un sábado por la tarde o de gangrena 3, si cambiáramos a Jessica Alba por Rebeca de Mornay, y a Hayden por cualquier papanatas un poco menos guapo y elegante no nos extrañaría ver semejante bodrio estrenándose en la tele.
spoiler:
Jessica Alba no debería de hacer de mala en su vida, es menos creíble que Mickey Mouse haciendo de psicópata asesino en masas.