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Me da bronca ponerle un 9.
Yo también creo que plasma la época en la que el pensamiento, las ideologías y los quéhaceres estaban totalmente limitados por ideologías cerradas, formas predominantes y espacios y vidas rutinarias.
Gracias a la vida, hoy no podemos imaginarnos una forma de vivir tan hipócrita, ni pensamientos tan reservados, pero tampoco nos damos lugar a veces de llegar a sentir de una manera tan profunda, de poder amar. Sobre todo cuando nos consume la energia el tiempo, el espacio, el agobio, el qué dirán y todas estas preocupaciones gratis que encontramos hoy en día y que no hacemos más que poner nosotros mismos en el camino.
(También creo importante destacar la dulzura que existe en el trato de "usted".)
Le resto un punto simplemente por tecnicismos, fallos de continuidad, y de luz y la sobra de algunos primeros planos, pero simplemente manías de espectador exigente.
Pero pude sentirla y alegrarme de verla.
Incluso seguramente la segunda vez que la vea, pueda ponerle un 10.
Benigna Torres 
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