|
Extraordinaria con y sin Dogma
No perdáís el tiempo discutiendo sobre si Dogma sí o Dogma no. Yo creo que en el fondo el manifiesto no fue más que una de estas dos cosas: o una solemne tomadura de pelo (existe un humor nórdico, incluso en Bergman) o una hábil operación comercial destinada a promocionar un cine que no veía nadie ni en Dinamarca (y que por por cierto ¡funcionó!). Puede que hasta fueran las dos a la vez.
Pero, al margen, Celebración es un peliculón en Dinamarca y en la China, en color o en blanco y negro, enfocada o desenfocada, iluminada o no, con o sin música, con actores sin maquillar o rodeados de estilistas 24 horas al día...
Supongo que la clave es que, al fin y al cabo, lo único fundamental para rodar una película son un par de cosas sencillas: un buen guión y unos actores todavía mejores... ¡Toma dogma!
emecege 
|