Esta película es uno de los pilares del cine de terror japonés tan en auge a finales de siglo con títulos como “The ring”, “The eye”, “Llamada perdida” o “El grito”.
Original en el contenido, aburrida en el desarrollo, enrevesada, lenta, potencialmente interesante pero con un resultado insulso.
No acaba de convencerme y sin llegar a ser plena es mucho mas recomendable la versión americana con Naomi Watts. Podemos decir que los japoneses ponen la buena idea y los norteamericanos consiguen llevarla a la práctica de forma mas adecuada.
Por otro lado tampoco se le puede considerar una película de terror al cien por cien. Si tiene cierta dosis de intriga y suspense pero solo es capaz de inquietar a mentes muy sensibles.
spoiler:
Lo mejor de esta película reside en algunas escenas como:
- Cuando la madre protagonista descubre a su hijo viendo el video de madrugada.
- La muerte del marido cuando la niña sale de la televisión.
- El tema de las fotos distorsionadas
- La escena del pozo
Las imágenes distorsionadas y sonidos como los del teléfono son capaces de inquietar al espectador pero sustos o miedo inexistentes.
La actitud del marido con su mujer en algunas formas de hablar y el bofetón que le mete en una ocasión sugiere una tolerancia hacia el maltrato en la cultura japonesa.