La verdad es que uno nunca se aburre con las historias de Allen. Aunque realmente no se trate de una de las mejores cintas del afamado cineasta neoyorkino, en ningún momento pierde comba, si bien el ritmo narrativo no es homogéneo.
Con un arranque trepidante y prometedor, la película termina por diluirse como un azucarillo en un proceloso mar de dudas y decaímiento que no es óbice empero para considerarla como una película altamente recomendable para pasar un entretenido rato en familia o con los amigos.
Meritorias las actuaciones de Allen interpretando el papel de una granujilla de medio pelo, como muy bien reza el título de la cinta (una de sus mejores actuaciones en mi opinión), así también como el papel de su esposa Frenchy o Frances Fox Winkler, interpretado de manera brillantísima por una espléndida Tracey Ullman.
Esos momentos iniciales donde la panda de granujillas inician la excavación de un túnel en las proximidades de un banco es francamente uno de los comienzos más prometedores que jamás se hayan visto en pantalla, a pesar de que posteriormente los hechos no confirmaran las suposiciones.
Frenchy y Ray se conocieron en un barco bajo una puesta de sol en Nueva Jersey, y ambos soñaron juntos en irse algún día a vivir a Florida...
Los sueños, sueños son y esta película está hecha de ellos.
spoiler:
Ray Winkler (Woody Allen en uno de sus mejores papeles hasta la fecha) es un granujilla perdedor, que se inició en el mundo del hampa a través del mundo de las apuestas fraudulentas, y posteriormente pasó a negocios tan esperpénticos como cementerios de perros, para caer después en el mundo de los atracos a mano armada a los bancos de la zona.
No en vano estuvo condenado dos años, durante los cuales su paciente esposa, una bailarina de bailes exóticos posteriormente reconvertida en pedicura le esperó con denuedo y entrega.
Una vez fuera de la cárcel y dedicado al oficio de lavaplatos, "el cerebro" como le llamaban en el trullo a Ray, planea con sus amiguetes; Denni un camionero bastante cortito de luces (sensacional Michael Rapaport), un hombre con instintos callejeros como Tomy Walker (Tony Darrow) , y un socio ex-convicto de galería, Benny (John Lovitz) el robo de un banco, para lo cual alquilan una pizzería en las inmediaciones del mismo. Y May, la prima tontita de Frenchy se une al plan.
Su idea de forrarse a costa del plan urdido fracasa, pero sin embargo levantan todo un imperio de la repostería llamado Sunset Farms.
Una vez ricos, las vidas de Ray y Frenchy empiezan a divergir, pues mientras Ray es partidario de darse a la buena vida sin más, Francis adopta la actitud del nuevo rico con pretensiones de grandeza, para lo cual contratará los servicios de un marchante de obras de arte, David (interpretado de manera sobria por un inusualmente contenido Hugh Grant) quien tratará de enseñarle las buenas maneras de la alta sociedad...
Todo un guión que tristemente se va diluyendo, perdiendo gradualmente su fuerza inicial.
Pero aún con todo, un poderoso ejercico de entretenimiento mezclado con dosis de buen cine.