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COBARDES, una pelícuña sobre el miedo
Definitivamente, Corbacho y Cruz tienen una sensibilidad especial. Tienen la capacidad de mostrarnos aquella realidad cotidiana que raramente se muestra en las pantallas y proyectarla al nivel de la poesía; eso sí, sin mitificaciones ni deformaciones. Después de su debut con Tapas, el listón estaba muy alto, y no solamente han conseguido mantenerlo sino que han demostrado que no son directores de un solo registro, ya que esta película abandona casi del todo el tono cómico.
El tema principal es el acoso escolar que un grupo de adolescentes ejerce sobre un compañero de clase. A partir de ahí, y siempre bajo la clave impuesta por el título, “cobardes”, desarrolla con extremada agudeza los principales problemas del mundo adolescente: los chicos en pleno desarrollo de la personalidad, la relación con sus padres y la falta de comunicación, los problemas de la familia moderna, la familia como modelo de conducta (o mala conducta), las limitaciones de los profesores y psicólogos como profesionales de la educación, padres que no conocen a sus hijos, la amistad, el amor incipiente... Y, sobre todo, el miedo, visto desde sus distintas facetas. Todos y cada uno de los personajes viven bajo el yugo del miedo. Unas veces, eso los convierte en víctimas, otras en verdugos; pero siempre los conduce a la inomunicación. Hay para todo y para todos, analizado con absoluta clarividencia.
La intensidad va en aumento durante toda la película, desembocando en un final inesperado y desconcertante. Me parece una película completísima que aborda magistralmente un tema muy candente en la actualidad. Pone sobre la mesa y analiza incisivamente un tema tan peliagudo como el acoso, pero no adoctrina ni deja oír el eco de ninguna moralina fácil. Recomiendo muchísimo verla, tanto para el disfrute artístico como para la reflexión y la autoeducación.
Piececitos 
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