Es bastante entretenida, el trío amoroso que se presenta consigue atrapar al espectador y estar impaciente por saber con qué cortesana se queda el Rey. La ambientación es muy buena y se muestra la parte más cruda de la aristocracia de la época: el deber de proporcionar a tu familia una posición social sin contar con tus preferencias personales. Te hace reflexionar acerca de si vale la pena una posición a costa de la felicidad. Si el fin de la posición es la felicidad pero con ello se te escapa, resulta algo incongruente...
El único defecto, a nivel de rigor histórico, que le veo es que pintan al Rey como un pobre hombre seducido por las mujeres y a Ana como una manipuladora implacable. Ana era ambiciosa pero Enrique VIII era un hombre despiadado que no se detenía ante nada con tal de conseguir sus propósitos. Ah, e imperdonable el fallo del tratamiento real que le dan, no en una sino en varias ocasiones, al Rey como "excelencia"... ¡Es majestad! Y esto es de protocolo básico. Deberían haberse asesorado mejor en este campo tratándose de una película de época.
spoiler:
Me encanta la escena en la que Catalina de Aragón intenta hacer entrar en razón al Rey con una elegancia y elocuencia bellísima. Por un momento llega a hacer que te guste más la Reina que las hermanas Bolena (a pesar de la diferencia de atractivo físico y que hasta ese momento nos habían mostrado a Catalina como una persona fría y aburrida).