|
Da qué pensar
¿Cuántas veces nos apetece escapar de la vida real, y tener la excusa de estar loco para que nadie te pida explicaciones?
Creo que si nos dejásemos llevar por lo que sentimos, lo que cuenta esta historia sería algo normal. Hay mucha gente que tiene tanto amor dentro, que un día, de repente explota. Y necesita dar ese amor. No tener a nadie a quien dárselo puede suponer un problema en algunos momentos. ¡Quién pudiera tener un muñeco al que contarle esas cosas que no has contado nunca! ¡Quién pudiera ser, aunque sea unos instantes, uno mismo, sin restricciones!
Lo que esto me hace pensar, es que lo peor de todo, es que somos nosotros mismos los que nos atamos a una cuerda muy corta.
liman 
|