Esta película ha dejado en mí un sabor de boca muy extraño, por un lado me ha encantado, ya que la factura técnica es sobresaliente, Belén Rueda está gigantesca (no me extrañaría que ganase el Goya) y hay escenas que realmente te sobrecogen hasta límites que no sospechabas. Por si fuera poco, los secundarios son sensacionales, los escenarios de mi querida Asturias son el compañero perfecto y la banda sonora parece elegida por el mismísimo Hitchcock.
El problema es el siguiente: el guión no deja de ser un rollo patatero que consiste básicamente en meter en una coctelera las madres defensoras de sus hijos (Dark Water, The Ring...), casas encantadas (Amytville, The haunting,- y me refiero a la original, no a esa mierda con Catherine Zeta Jones-, Al final de la escalera...) y mediums para contactar con los muertos (Poltergeist, White noise...) obteniendo como resultado una notable película que entretiene, sobrecoge, pero no aporta absolutamente nada nuevo al género.
Lo que más me ha gustado de la película es la fuerte carga dramática con una protagonista que vomita el alma en el papel, y el alto suspense de la película. Lo dicho, una película altamente recomendable que arrasará en los Goya españoles, pero que tendrán que ver la gala de los Oscars desde casa.
spoiler:
El final me sorprendió bastante, nadie pensaba que había matado accidentalmente a su hijo al obstaculizar la salida de "la casa de Tomás", pero eso de que la protagonista se quede muerta con los compañeros de su infancia y con su hijo me suena mucho al final de Dark Water.