Tras el pequeño bajón de "Cars" supone todo un placer comprobar como Pixar vuelve a alcanzar sus mejores resultados, es decir vuelve al gran cine de "Buscando a Nemo", "Monstruos S.A." o "Los increíbles". Esta última además está dirigida también por Brad Bird lo que le confirma como uno de los reyes de la animación digital (con permiso de John Lasseter) y que en "Ratatouille" demuestra todo su potencial: técnicamente las películas de Pixar son cada vez más perfectas en cuanto a que explotan el rendimiento informático al máximo pero es que es en el aspecto artístico donde cada vez vemos un mayor avance debido a la perfección del guión y al buen uso de la cámara en todo momento.
Las historias de esta factoría digital son cada vez más originales y arriesgadas: en este caso la protagonista es una rata con unas habilidades culinarias asombrosas y tras la aparición del fantasma de un reputado cocinero deberá ayudar a su desastroso ahijado para, primero, conseguir reputación para el restaurante y, finalmente, enfrentarse a un temido crítico de cocina.
El magnífico guión idea unas situaciones muy entretenidas e insólitas y Bird se encarga de escenificarlas con un talento admirable en una película donde no falta el humor, la aventura, el romance o el drama, todo ello perfectamente equilibrado. Hay momentos que alcanzan lo sublime como la huida de la rata por la cocina, sus formas para ayudar al aprendiz de cocinero o la mejor muestra de la perfección digital representada en el arte de cocinar cuyos olores y sabores parecen llegarle al espectador realmente.
Una de las mejores cualidades además es la de mostrar la ciudad de París no sólo como mero escenario sino como un elemento vital que juega un importante papel en la vida de los personajes y en la narración que permite a sus creadores tomar algunas ideas del mejor cine europeo o darle el romanticismo necesario a la aventura.
Fabulosa, perfecta, alcanza el mayor logro de Pixar junto a la no menos maravillosa "Buscando a Nemo" y cuya reciente nominación al Oscar al mejor guión demuestra las verdaderas intenciones del equipo de Lasseter en este tipo de cine.
spoiler:
El giro final que da la historia con el crítico de cocina no sólo supone otra de las maravillas que nos muestra esta película sino que supone también todo un guiño a la crítica cinematográfica.
Eso sí los creadores del film pueden estar tranquilos porque con películas así, al igual que con ratas que cocinan como la de la película, es imposible temer crítica alguna.