¿Se imaginan a la unión arbitraria entre El Señor de Los Anillos y La Iglesa Católica? Pues eso es "Las crónicas de Narnia: el Príncipe Caspian". Una vez vista la primera (que ya me hacía pensar en esa unión), lo único que me motivaba a ver la continuación es la presencia de Alicia Borrachero, pero para lo poco que aparece no compensa demasiado.
La película se desarrolla entre dos horas y media (es decir, dos toneladas y media) de Caspa, como el príncipe, que debería usar HS para su cabellera a ver si así se le iba el tufillo a Disney que destila por cada poro de su cuerpo. No busquen lo que no encontraron en la primera parte en este film, porque me teme que no lo hallaran ni aquí ni en las (¿posibles?) futuras continuaciones.
Lo único que destaco es que para durar lo que dura, no se hace eterna.
spoiler:
PD: vamos a ver... el amago de Mufasa tiene vida eterna? Ah... no... es que la reencarnación venía en el nuevo testamento... ¿o era en el viejo?. Bah, da igual.