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Entre las 12 y las 3 de la noche
Teniendo en cuenta que la primera ya era mala con avaricia, imaginaos cómo es esta más que innecesaria secuela, en la que básicamente, sólo repite la Stone para lucir cuerpo y botox. Pues una mierda como el Empire State Building de grande.
Por supuesto, la trillada parte thriller ha desaparecido ya casi del todo, así que tenemos una especie de peli erótica de esas que echan en Localia y que están narradas por Fox Mulder (es que estaba haciendo zapping y me quedé tó loco al verle, y claro, la seguí viendo, pero vamos, que esas guarreridas a mí me la traen floja, ¿eh?), asín que el interés de la pinícula reside en la tensión sexual existente entre un palo-man (por su falta de expresión, no por su aparato), y una cincuentona. Vamos, un producto sólo apto para depravados. Encima es aburrida de narices, dura dos horazas y tiene un patético final sorpresa (oh, sorpresa).
Erizio 
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