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SIMPLE
Una película se hace muy buena y rica en expectación, también, cuando todo está claro. Cerradito superficialmente pero abierto a las posibilidades de espacio, entendido como un mundo lleno de personajes, situaciones, problemas, nudos, etc... Tarde de perros, no pide más que un banco, un asalto, bandidos, citadinos, entre otros, para crear una atmósfera de tensión, por ciertos pasajes, humorístico (humor negro), suspenso nada barato. Es una película exprimidora, muy sencilla y grandiosa. Hay que darse cuenta que no es necesario de cegarnos por la ambición materialista y mandar a nuestro personaje o que nuestro "mundo" se vaya más de lo que debió aprovecharse. Simplemente no es necesario. Hay que saber encontrar la situación, el lugar, el o los personajes y de ahí se puede alcanzar el cielo de los endulzados problemas en las historias, guiones, tramas, y al fin y al cabo la magnífica conclusión.
YURI 
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