Amena película donde los sueños de una pusilánime cinéfila se hacen realidad. Con lo ficticio (cine) hace olvidar su realidad pero sin embargo es el propio cine el que la busca a ella. Desde otra perspectiva, se nos vislumbra un guiño a aquellos que estamos al otro lado de la pantalla, creando un ambiente simbiótico donde interactuamos entre sí tanto espectadores como personajes de película.
Mi gran duda nace cuando me pregunto si este film fuese tan valorado si la rúbrica de la película perteneciese a Walt Disney. Es un argumento propicio y común entre su factoria, ¿no?. A pesar de todo bella cinta.
spoiler:
Es bastante irónico el final, el personaje de ficción amaba de verdad, la persona real no amaba de verdad. ¿Acaso Allen intenta mostrarnos que los actores de Hollywood carecen de humanidad si los comparamos con los propios personajes que interpretan? Quizás...