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“Por eso tienes un espacio vacío encima del corazón, donde irán las estrellas…”
Las “promesas” que nos intenta vender Cronenberg sobre la película las cumple sobradamente.
Cronenberg nos sumerge en el mundo de la mafia rusa establecida en Londres.
El diario de una joven del Este, Tatiana, llega a las manos de Anna, comadrona del hospital. Preocupándose por el futuro de la criatura que pare Tatiana, busca en el diario respuestas sobre su familia y orígenes, pero para ello necesitará que alguien se lo traduzca.
A partir de este hecho se desencadena la historia. Pasaremos de puntillas por el tipo de negocios de los que viven las mafias rusas dejando a un lado la sensiblería y mostrándolo de un modo natural. El tipo de vida que lleva cada uno depende del contexto en el que te has visto envuelto desde tu nacimiento.
Una de las cosas que me ha llamado la atención es el color que inunda la fotografía. Normalmente, cuando se ha retratado a la mafia en el cine, los colores son sobrios: marrones, negros, grises… aunque aparezca algún color más vivo, se muestra con una tonalidad apagada. En Promesas del Este hay mucho color, incluso tratándose de la nublada ciudad de Londres.
La otra cosa que me ha llamado la atención para bien es Viggo Mortensen. He descubierto un actorazo, nunca había reparado en él de semejante manera. Viggo (Nikolai) realiza una interpretación más allá de un guión y un diálogo. Es su postura, su forma de hablar, mirar y caminar. ¡Ese hombre es ruso! Increíble la escena en los baños. ¿Cómo puede una persona totalmente desnuda tener la misma compostura e infundir el mismo respeto que con un traje, corbata y guantes de cuero? Maravillada me hallo todavía. Además, la escena me tuvo en vilo y pegando botes. Destacable también el buen gusto que tiene Cronenberg para introducir detalles desagradables a la vista sensible. Es el arte de la sangre.
Por otro lado, la relación que se establece entre Anna y Nikolai es magnética. Existe una gran complicidad y atracción entre los personajes enseñándonos además, una relación de amor que el cine es poco convencional. No hay nada pero se palpa todo.
Es interesante también observar la atracción que Kirill (Vincent Cassel) siente por Nikolai. En ciertos momentos, se intuye por parte de Kirill, un entendimiento más allá de la amistad y que por motivos obvios no sacará nunca a la luz.
Anna, Naomi Wats, sencillamente está sobresaliente. A lo largo de la película vamos desentrañando sus vivencias y sentimientos pero siempre desde un segundo plano, no se centra en ello pero se menciona dándole una profundidad al personaje que Naomi sabe manejar.
Por tanto, debo decir que personalmente es una película magnífica donde las interpretaciones tan creíbles y las relaciones entre los personajes nos sumergen de lleno en un tipo de organización que tiene sus propias leyes, creencias y estructura social. (Los tatuajes y su significado me parece fascinante).
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
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spoiler: Paradójicamente, a pesar de que Nikolai sea un infiltrado, su compostura es perfecta para convertirse en el “rey”, mucho más que Kirill que es un mindundi sin ningún carisma. Se podría decir que Nikolai tiene madera de capo mafioso.
Hay que ver, lo sencilla que es y lo mucho que me ha gustado.....
“Adiós, Anna Ivannova” ¡¡¡¡Pero qué bonita es, coño!!!!!
nanci_nanci 
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