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Muy dura, pero no desoladora
Debido a la hospitalización de su marido, una mujer campesina tiene que vivir algún tiempo en la ciudad, en casa de su hija menor, que trabaja de limpiadora. Un comienzo sencillo para una estupenda y dramática película, que para mí es de las mejores que se han hecho nunca en España.
Un buen alegato contra la violencia doméstica en el que, gracias a Dios y al director, no se ve ni un golpe, ni falta que hace. También agradezco mucho que no sólo aparezcan hombres violentos (el padre y el novio de la protagonista), sino también otros que no lo son: el médico, el tabernero, el vecino.
Entre los muchos momentos que me encantan comentaré dos:
La protagonista pregunta a su madre qué cambiaría de su vida si volviera a nacer, y ésta responde que sólo cambiaría una cosa, pero no la dice. Y me deja dándole a la imaginación barajando respuestas.
Cuando el médico dice al padre de la protagonista: "Mi abuela decía que, por el mismo precio, es mejor reír que gruñir".
IzaNezzie 
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