Después de decepcionar un poco a sus seguidores con la (quizá demasiado) extraña y rocambolesca (incluso para él) Spider, David Cronenberg decidió dar la campanada, por esto de recuperar parte del brío perdido, con esta sencilla pero contundente historia a la que es estrictamente necesario acercarse con la menor cantidad de información posible.
spoiler:
En Kill Bill Vol. 2 David Carradine (Bill) le expone a Uma Thurman (Beatrix Kido) una interesante teoría: según él, la vida “normal” que la ex-asesina a sueldo trataba de llevar en el Paso, casándose con un paleto que regentaba una tienda de discos de segunda mano, sería solo una tapadera para ocultar momentáneamente su verdadera naturaleza. Del mismo modo que, al contrario que la mayoría de los superhéroes, Superman tiene como segunda (y accesoria) personalidad la del petimetre Clark Kent, Beatrix Kido tendría como máscara la de Arlene Maquiaveli, sabiendo a pesar de todo que había nacido siendo una asesina y continuaría siéndolo hasta el día de su muerte.
Alrededor de una idea similar a esta orbita el argumento de esta estupenda película. Asesinos inconfesos que tratan de llevar una vida insulsa y despreocupada hasta que el pasado vuelve a asomarse a la ventana de su casa trayendo tras de sí todo un espiral de violencia y cuentas pendientes.
Geniales interpretaciones (aunque a Mortensen le falte algo para llegar a convencer del todo) del elenco para una de las mejores películas del año pasado.