A primera vista, parece una película bastante petarda sobre una hortera australiana cuyo único deseo en la vida parece ser el de casarse a la más pura manera Lady Di y escuchar ABBA hasta que le revienten los tímpanos. Es una impresión errónea y resultaría una lástima dejarse llevar por ella y perderse una película que guarda varias y muy agradables sorpresas dentro de sí.
Empieza como comedia, se introduce de manera desgarradora en los terrenos de la tragedia y mientras tanto, presenta una cabal inspección de lo que significa ser y tener...y desear. Sin grandes alardes ni tremendismos, sólo con la sencilla habilidad de un director contando una historia sobre una persona cuyo legítimo deseo es el encontrar un lugar en el mundo y, en resumen, pertenecer a algo y a alguien, aunque este deseo pueda llevarle por caminos inesperados y no siempre recomendables.
Una película para llorar, para reír, para regodearse con los temazos de ABBA, para sentirse confortado, para pensar, para desear comerse el mundo, para huir, para encontrar, para dejarse llevar...Muy buena.
spoiler:
Y puede que cierta persona me quiera asesinar por dedicarle una película que parece tan pedorra, pero sé que tiene sentido del humor y me perdonará. A fin de cuentas también es una película sobre la amistad. Para tí, hermano odiniano ;). Nunca tendré palabras suficientes para agradecerte todo lo que has hecho. Ni para decirte cuán importantes fueron tus palabras para mí estos primeros días en una ciudad desconocida e inhóspita. Gracias, Santi.