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It's been a hard day's night, and I've been working like a dog
El día que cumplí nueve años mis padres me regalaron los primeros discos de música que tuve:
-Red Album (The Beatles)
-Bridge over troubled water (Simon & Garfunkel)
Por aquel entonces los chavales de mi edad ya escuchaban magníficos grupos de la talla de Ska-P o Molotov. Musicalmente estaba marginado. Aún recuerdo (¡y en qué momento!) cuando le puse "El condor pasa" a un amigo de la infancia, sus palabras fueron: "¿Cómo dices que se llaman?" "Simon&Garfunkel" "Pues parecen Steve&Urkel". Jamás volví a ponerle una canción.
Luego vinieron otros: Sacred Spirit, Nirvana, Bob Dylan, Bob Marley, Rolling Stones, Eric Clapton, Neil Young, The Clash, Van Morrison, Tom Waits...
Pero mi primer grupo, el que más veces oí durante aquellos años, fue The Beatles.
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Cuando vi "Qué noche la de aquel día" andaba yo odiando a Paul McCartney y venerando todo lo que había tocado John Lennon (menos Yoko Ono, claro. ¡Qué paliza se merece!). Mis gustos musicales habían variado... y mucho. El pop comercial de su primera etapa me parecía discreto. El recopiltario del Red Album dió paso al Blue Album (correspondiente a su período de mayor creatividad) y canciones como "A hard day's night", "Yellow submarine", "Love me do" o "Help!" me eran indiferentes.
La película no pasó de ser una curiosidad. Entretenida, olvidable, llamativa.
¿Un grupo de música protagonizando una película?
No me identifiqué con el corte de pelo de John. Ni con la cara de niño bien de Paul. Ni con el extrañísimo y original punto de partida del 'documental'. ¿Sería un blasfemo entonces? ¿Lo seguiré siendo?
La apruebo porque son ellos. Los chicos de Liverpool.
De todas formas, siempre nos quedará "Across the universe", "Strawberry fields forever" o "Lucy in the sky with diamonds".
PD. ¡Qué ganas de titular en inglés tenía! Es algo que me excitaba. Y sigue haciéndolo. Uhmm. (¿Es ésta la onomatopeya del orgasmo camuflado?)
Dromedario 
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