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EL FINAL ES LO QUE IMPORTA
No se que decir. El género de terror suele dejar bastante que desear. Y esta película no parece ser la excepción. Parece ser estereotípica. Mucho grito, mucha sangre, mucho sobresalto, más sangre, música tenebrosa, más sangre aún. Pero el final me gustó mucho. Me pareció muy original. Logró que luego de una hora y media de historia aparentemente sabida, me fuera con una sonrisa del cine. No es nada sobresaliente, pero es distinta. Y hubo un detalle que me gusto mucho. El típico plano de una persona en un baño lavándose la cara con su reflejo en tres cuartos perfil y de espaldas a la puerta. Abre el botiquín y cuando lo cierra ¡CHAN! apareció una persona detras. Aquí pasa casi lo mismo. La tía se lava la cara, abre el botiquín y yo pienso (y seguramente todos los demás también) _ Vale, que ahora cuando lo cierra aparecerá alguien reflejado, no te jode. Y sin embargo nadie aparece. Me pintaron la cara. Y tomé ese recurso como una burla hacia el cine de terror convencional. Y me resultó simpático.
Thorsen 
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