Sensacional film, dramático con toques de suspense, y en el que Eastwood se confirma como uno de los mejores directores del momento. La historia es, al fin y al cabo, una tragedia. Y llevar el peso de las interpretaciones en un film tan intenso es digno de elogio cuando se realizan con esa maestria: Tim Robbins y sobre todo, Sean Penn, se salen en sus actuaciones.
spoiler:
No me gusta nada el discursito de la mujer de Sean Penn (Laura Linney) al final del film. ¿Y esa fuerza dialéctica de donde la saca esa cabrona de pronto? Creo que su personaje no está suficientemente definido como para darle ese peso oratorio al final.