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Una verdadera obra maestra
Tíos me ha tocado esta película. La escena final es una puta obra maestra, una lección de como terminar una historia. Viendo tantas películas buenas estropeadas por simplemente no saber terminarlas, me arrodillo e inclino sinceramente ante tanta brillantez, sutilidad, perfección, emotividad.
Toda la peli es preciosa. Pero preciosa de verdad. Xu Jinglei, esa muñequita, no lo puede hacer mejor. El guión, la dirección, todos los aspectos técnicos (esa impresionante fotografía), la música perfectamente acoplada, complementando sin tacha a toda la historia. Esos 3 minutos finales que, de verdad verdadera, llegan al alma. La historia, "lo que se cuenta", es tan bonito, tan redondo, tan verdad. Y esa voz en off: "siempre te he amado aunque tu nunca lo supiste".
Joder, una obra maestra. Vedla, pasareis un muy buen rato.
Miquel 
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