|
La verdadera gran película indie del 2007
Hacía tiempo que no veía un estreno de cine americano que me gustase tanto como "Lars y una chica de verdad". No sólo porque su comunidad de entrañables y disfuncionales personajes me recordasen tanto a los de "Doctor en Alaska" sino también por esa capacidad, tan rara hoy en día, de convertir lo complicado en sencillo, lo ampuloso en leve, sin perder un ápice de sinceridad ni de inteligencia. Te cuenta con desparpajo la historia de Lars, un tipo inadaptado y solitario que adopta como novia a una muñeca "anatómicamente exacta" que encarga a medida por Internet. Tras el pasmo inicial de colegas, parientes y vecinos que dan lugar a escenas tan hilarantes como la "presentación" de la muñeca Bianca a la familia o su posterior emancipación, hay un intenso y tristísimo ensayo sobre la soledad, las relaciones en una comunidad pequeña, lo relativo de los conceptos verdadero y falso, el amor, el alienamiento y el egoísmo. Un guión impecable al que sólo le fallan unos vuelos demasiado altos para una historia que no los necesita, pero aún así, una gran película que resplandece entre la mediocre cosecha del año pasado.
Imprescindible V.O (sobre todo para apreciar las asombrosas interpretaciones de Ryan Gosling y Patricia Clarkson) y no tener ideas preconcebidas antes de verla.
Neathara 
|