|
La innovación: virtud o defecto
Comedia endiablada que se ríe hasta de si misma. Desde el comienzo ya observamos que esto es un mundo aparte, estamos avisados.
La mejor baza que utiliza es el diálogo, un diálogo hábil, ligero y directo incluido en un guión ingenioso aunque con algunas pequeñas lagunillas y altibajos. Pero si hay algo que me ha llamado la atención es la supremacía con que el señor Trier toma las riendas de la película, en todo rato somos coscientes de que somos sus marionetas. Nos habla, nos mima, se ríe de nosotros, se disculpa, nos mueve, nos silencia, nos cuestiona, nos hace reír... Sin duda es el jefe de "todo esto", y hace lo que quiere, y eso a veces nos gusta y a veces no. Reconozco haberme reido a grandes ratos... pero también que la innovación en cuanto al montaje (saltos de eje, desencuadres, fallos de racord, planos cortados y montados sin continuidad.... todo hecho aposta, como una comedia paralela a la escrita en el guión), sí, me parece mu original y al principio choca... luego lo piensas y admiras su atrevimiento y te ríes... luego piensas que cansa y entorpece en la historia que se cuenta.
Y aquí mi pregunta: ¿Innovar es sinónimo de acertar? Muchos admiran eso, algo original y atrevido... pero si esa originalidad perjudica a lo que se cuenta... ¿o acaso forma parte de lo que se cuenta? La verdad no lo se, pero a mí me ha resultado a veces original y curiosa, a ratos pesada y cargante. Te distrae de sus diálogos ingeniosos que son su mejor arma, por ello creo que este experimento no ha sido del todo acertado.
En cualquier caso la película entretiene, hace reir y es una apuesta innovadora, con sus defectos pero con sus virtudes también. Lars von Trier juega con nosotros porque sabe jugar muy bien a este juego.
Dragondave 
|