Parece que ,como suele ocurrir, la segunda parte es incapaz de llegar a la altura de la primera. Con una duración superior y una lentitud ausente en su predecesora, El cofre del hombre muerto vuelve a demostrar que Johnny Depp sustenta todo el peso de la película en un papel en la línea de sus personajes, extravagante y divertido, que hace reír en la mayoría de sus planos y que compensa la sosez de Orlando Bloom y el papel menospreciado de Keira Knightley. En resumen, una película algo lenta, aburrida en ocasiones, pero con un estupendo Depp y que ,sin duda, deja con ganas de la tercera.
spoiler:
Tremendo beso entre Sparrow y Elizabeth para sorpresa de todos, pero con un motivo muy alejado del amor.