Continúo con mi intención de dar a conocer la calidad del cine vietnamita. Y no es filantropía, que va, no se crean, es puro egoísmo. Tengo la remota esperanza que este país con una industria cinematográfica emergente consiga sorprender a espectadores occidentales y que algún día, pueda cumplir el sueño de ver una película vietnamita en una sala de cine comercial.
Para cumplir mis objetivos tengo la ayuda fundamental de Tran Anh Hung, uno de los grandes directores asiáticos; y de películas como “The White Silk Dress”. “El vestido de seda blanca” (que sería la traducción exacta) es un drama épico que ostenta el título de ser la película más cara jamás rodada en Vietnam, aunque su paupérrimo presupuesto de dos millones de dólares da risa si lo comparamos con los presupuestos que se manejan en EUA, como los 185 millones de dólares que ha costado la cuarta entrega de Indiana Jones (en España, la película más cara jamás rodada fue “Alatriste” con 24 millones de euros que por aquel entonces no llegaría a los 30 millones de dólares). Esto me da una idea de que en Vietnam el dinero se sabe aprovechar y sacar el máximo rendimiento.
El áo dài, es el vestido tradicional vietnamita. Es el vestido tradicional más elegante que yo haya visto. Sencillo, cómodo y fresco (suele ser de seda). Este vestido está en auge en Vietnam y al contrario que otros muchos vestidos tradicionales que sólo son usados para días especiales (como nuestra ropa de misa) el áo dài se usa diariamente por casi toda mujer vietnamita con suficientes recursos económicos. A través del áo dài, el director Luu Huynh crea una historia épica sobre las limitaciones y frustraciones de una familia desde el derrocamiento de la colonización francesa hasta la guerra con EUA. En cierta manera, “The White Silk Dress” se asemeja mucho a “Vivir!” (Zhang Yimou, 1994). Un melodrama sobre la vida y desgracias de una familia con un único objetivo: sobrevivir. Nota: El áo dài recuerda mucho a unos zapatos en la estupenda “Niños del paraíso” (Majid Majidi, 1998).
En este recorrido histórico, Luu Huynh se permite ciertas licencias y postulaciones que le han acarreado diversas críticas (tanto del bando comunista como de aquellos que luchan por la abolición del comunismo). Aún así, es una buena manera de acercarse a este periodo histórico fuera de ojos occidentales. Para una mirada occidental de la primera parte (salida francesa del país), no estaría de más recomendar “Indochina” (Régis Wargnier, 1992).
(sigo por falta de espacio)
spoiler:
Lo peor que podemos decir de “The White Silk Dress” es su desacertada fotografía. Suena a antítesis decir Vietnam-mala fotografía, pero ciertamente y por mucho que parezca mentira es lo que su director de fotografía (me imagino que acosado por un endiosado Luu Huynh) ha provocado. El uso desmesurado de filtros sin sentido y ganas de jugar con la imagen inducen en mi absoluta estupefacción. Campos verdes vivos ahogados por un amarillo pasteloso, noches limpias trasformadas en falsas sombras azulonas, colores sepias que entristecen una naturaleza indómita, rojos absurdos… una lástima. Sólo encontré agrado a este juego de luces (que no de filtros) en una escena en la que una estupenda y magnífica Truong Ngoc Anh hace de nodriza (es la mejor interpretación de la cinta). Obviando esos fallos, el director no escatima en efectivos recursos fílmicos y buenos planos.
Cabe destacar una hermosa y penetrante banda sonora a cargo de Duc Trí con quien el director ya colaboró en su primera película “Passage of life”.
(spolier de verdad)
Al final, la historia peca de dramatismo, y eso le resta encanto.