Magnífica. Es probablemente el papel más adorable que jamás haya interpretado Woody Allen, pues particularmente en este film nada ni nadie le hace sombra, por mucho que Mia Farrow aparezca más favorecida que nunca.
spoiler:
La escena final de la fiesta de Thanksgiving con todos los desahuciados es sencillamente entrañable. El mundo se divide en 2: los que estarían viendo el desfile junto a Central Park en primera fila con el Superman de pacotilla, y los que estarían con Woody y el ventrílocuo tartaja en el destartalado apartamento.
Otra escena genial es cuando están atados sobre la mesa y empiezan a menearse para librarse de las cuerdas. Una de las escenas más simpáticamente sugerentes de toda su filmografía para mi gusto (y ni siquiera se besan ni se quitan la ropa, jejeje).