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Excelencia
Empecemos por decir que Hamlet es una joya de la literatura universal. Y que no es fácil, por tanto, hacer NADA con ella que no sea simplemente leerla. Incluso llevada al teatro, su género específico, pierde siempre, ¿verdad?
Bien, ahora continuemos admitiendo que el teatro NO es lo mismo que el cine. Y que no se puede adaptar una obra teatral al cine igual que si se tratara de una representación de teatro. NO es lo mismo.
Hasta ahora, las adaptaciones cinematográficas de Hamlet eran, en mi opinión, eso: teatro grabado en video. Incluso mi favorita, la versión de Olivier, era eso, puro teatro rodado en un plató.
Branagh ha dado el salto que había que dar. Por fin, alguien ha entendido que el lenguaje cinematográfico NO es el mismo que el lenguaje teatral (lenguaje técnico, se entiende). Que en cine, hay que dar factura. Que en cine, hay que jugar con las localizaciones, lon interiores, los exteriores, con la ambientación, con la música (¡vaya banda sonora, señores!). Eso es lo que ha entendido Branagh. Y este hombre, obsesionado con Hamlet desde bien pequeño, lo ha hecho realidad.
No se conformen con la versión recortada. Es un crimen. Hay que ver Hamlet completo. La primera versión cinematográfica INTEGRA de Hamlet. El elenco de actores es soberbio, pero nadie hace sombra a nadie; es como si cada uno de ellos disfrutara con el personaje que le han dado y no fuera más allá de ese personaje, sacan todoe l jugo de su personaje, pero nadie busca más protagonismo del que tiene su papel.
Es simplemente brillante. Apoteósica. No voy a hacer spoiler. No, señores. Tienen que verla. No hay palabras para describir la belleza, la fuerza y el poder de Shakespeare en el cine del siglo XX.
Han Solo 
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