Cuando el género de una película es el terror, lo mínimo que se puede esperar es que los espectadores, sentados en su cómoda butaca del cine o en el sofá de su salón, se sientan como mínimo algo inquietos y no que se rían a carcajadas.
En "Retratos del más allá" la única inquietud que había era saber durante cuanto rato más nos timarían con ese argumento ya demasiado visto de chica japonesa con el pelo delante de la cara que se dedica a hacer la vida imposible a la gente.
La película es simplona, innecesaria, corta (por suerte), no apta para oídos sensibles (por sus subidones de volumen) y predecible casi en su totalidad. Lo único sorprendente es el desenlace. Hace que merezca la pena no haberse ido a hacer otras cosas ya que provoca una gran carcajada y reírse siempre es muy sano.
Quien no quiera torturarse viendo toda la película para saber qué la hace tan divertida puede leer el hilarante desenlace en el spoiler.
spoiler:
Tras acosar a la pareja durante toda la película en busca de venganza, se descubre que el fantasma de la chica en realidad estuvo todo el rato con ellos...... chan chaaaaaaaan (música de tensión a todo volumen)......... SUBIDA A CORDERETAS EN LOS HOMBROS DEL PROTAGONISTA!!! Originalidad en estado puro.....
Y por si eso no fuera poco, para librarse de ella no se le ocurre otra cosa que...... chan chaaaaaaaan (música de tensión a todo volumen)......... ELECTROCUTARSE A SI MISMO DISPARÁNDOSE UN FLASH EN EL CUELLO!!! Magistral, ni el mismo Hitchcock hubiera planeado un final mejor....
Aún resuenan los ecos de las risas en mi cabeza...