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Aséptica e impersonal
La película no es mala, pero como acérrimo admirador de Ray Bradbury en general y de la novela homónima en particular, creo que se limita a hacer una traslación sin demasiado riesgo, que es una opción, pero que creo que en este caso no es lo más adecuado. Entre otras cosas por lo siguiente:
- Como novela, Fahrenheit 451 más que por su argumento ( que en mi modesta opinión es menos creíble y equilibrado que el de las otras distopías de relumbrón, osease, "1984" y "Un mundo feliz") destaca por el absoluto dominio de la narrativa que tiene Bradbury, que posee una de las maneras de escribir más sorprendentes que mis ojos hayan presenciado y que, en este libro en concreto destaca por algo de una manera abrumadora: Un ritmo inusitado, infernal y un dinamismo en la narración que pone los pelos de punta.
- El film traslada el argumento de manera fiel, pero se olvida de esa manera de narrar inolvidable que tiene el libro. Y Fahrenheit 451 con una narrativa convencional es como un arquitecto de la municipalidad, osease y con todos mis respetos, un arquitecto mediocre. Lo cual no es necesariamente malo, pero impide tanto al arquitecto ser un genio como a esta película ser memorable.
La puesta en escena debe demasiado a los gustos de la época, y por ello resulta especialmente desfasada actualmente, más aún para un genero como la ciencia ficción en la que una puesta en escena creíble es imprescindible.
Creo que a un director de renombre, al adaptar una novela que le debe mucho más al CÓMO que al QUÉ se cuenta, hay que exigirle algo más que una trascripción aséptica e impersonal, valida como entretenimiento, pero despreciable como aportación al genero
Peiboliche
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