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La doble moral desvelada por el palíndromo inexistente
La maternidad, la autoridad y los niños son los ejes que vertebran esta película cuyo argumento es sencillísimo: un niña quiere tener hijos, pero sus padres se lo prohíben, así que escapa de su casa y acaba en un hogar de acogida para niños deformes, inválidos e indeseados. De estructura palindrómica la película no tiene nada. Vamos, que este palíndromo es como aquel cuchillo sin hoja al cual le faltaba el mango... Es falso que un palíndromo termine del modo en que comienza. Más bien es lo contrario: un palíndromo termina al revés de como comienza; para que termine igual que como comienza hay que leerlo al revés (tomemos por caso "aviva": empieza con "av" y termina con "va", que es "av" invertido). Es decir, la identidad se logra mediante la oposición. En la frase: "uno siempre es el mismo a lo largo de toda su vida" no hay oposición por ningún lado, todo es identidad mantenida. Así pues, el título está bastante mal elegido y pienso que sólo puede responder a algún impulso pedante o autocomplaciente (cosa que a todos nos puede pasar).
No os perdáis la escena del nonato en el vertedero para abortos, y la del muñeco empalado que encuentra el pedófilo en el cubo de la basura. A muchos puede que estas escenas alarmen; y curiosamente suelen ser los mismos que presencian despreocupadamente las noticias que hacen referencia a clínicas clandestinas para el aborto...
Deggial 
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