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Arriesgada y polémica, pero divertida. Muy recomendable.
Tuve que aprovechar un viaje a Málaga para poder ver la ópera prima del director del premiado corto "En malas compañías" ya que sólo se ha estrenado en contados cines y en algún festival de temática GLBT. Y a veces viene bien correr algunos riesgos en la elección de la película a ver porque te encuentras con sorpresas tan agradables como ésta.
El argumento de la película es arriesgado: Un adolescente vasco internado en un centro de menores por atacar a un Guardia Civil se escapa del centro de internamiento junto con un adolescente marroquí y otro mejicano, y se instala en un piso franco de Madrid. Allí intentará reunirse con un veterano miembro de ETA del que está enamorado, y al que intenta impresionar planeando por su cuenta un atentado en el centro de Madrid para que lo admitan en el comando.
Pero lo mejor no es el argumento en sí, sino los toques cómicos de una historia tan "seria". Cuando el cine cuenta historias con el tema de ETA de trasfondo siempre se han hecho dramones (ahí está la estupenda "Días contados"), pero nunca se había tratado desde un punto de vista más desenfadado como ahora. Y aunque he leído críticas demoledoras por este "atrevimiento", yo le encontré la gracia a ese punto de ironía en su crítica de los fanatismos (que es de lo que realmente trata la película, ver la frase promocional), y pude echarme unas risas muy sanas desde mi butaca de cine.
Quien pretenda ver en la película una apología del terrorismo o una burla hacia las víctimas, es bien porque no ha visto la película, o bien porque no tiene ni idea de cine, sensibilidad cinéfila, o algo tan simple como sentido del humor. Muchas veces las críticas más duras se pueden hacer desde la ironía, pero hace falta un plus de inteligencia para entenderla.
Yo me alegro por la polémica y el revuelo que está montando la extrema derecha a raíz de noticias infundadas de algún medio de comunicación (que seguro no ha visto la película), porque gracias a ello la película ganará espectadores y renombre sin pasar tan desapercibida.
Para ser sinceros, y como suele pasar en estos casos, no es para tanto. Os animo a verla.
aticus 
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